¿Cómo está cambiando la cultura del alcohol en Bélgica y Francia frente al auge NA?
Bélgica y Francia son dos de los países con mayor tradición alcohólica de Europa —la cerveza belga y el vino francés son patrimonio cultural protegido. Sin embargo, el mercado NA crece en ambos países a ritmos que hace cinco años eran impensables: en Francia, las ventas de vino desalcoholizado crecieron un 47% en 2023; en Bélgica, marcas como Jupiler NA y Leffe 0.0% representan ya el 8% del volumen total de sus respectivas familias de producto.
El dato que sorprende al sector tradicional: en Francia, el país donde el vino es casi sinónimo de identidad nacional, la actitud hacia el no-beber está cambiando más rápido que el mercado. Una encuesta de l'IFOP (2024) reveló que el 61% de los franceses considera que es perfectamente aceptable no beber vino en una cena, frente al 38% que pensaba lo mismo en 2015. El cambio generacional es el motor: los menores de 30 años en Francia y Bélgica consumen entre un 30% y un 40% menos de alcohol que sus padres a la misma edad. En Bélgica, el fenómeno es especialmente notable en Flandes, donde la cultura del bienestar y el fitness ha creado un caldo de cultivo perfecto para el movimiento NA. Brussels y Gante acogen ya los primeros bars 100% NA del país. Para los productores tradicionales, la adaptación no es opcional: las grandes bodegas bordelesas están invirtiendo en desalcoholización, y las cerveceras belgas han lanzado líneas premium NA que compiten con sus referencias tradicionales.
Análisis de cultura NA por país en zeroproof.one.