¿Qué quiere cambiar exactamente Bélgica en la publicidad del alcohol?

Tres cosas a la vez: la advertencia sanitaria, las reglas de audiencia y los regalos. El Consejo de Ministros dio luz verde el 27 de marzo de 2026 a un proyecto de real decreto propuesto por el ministro de Sanidad Frank Vandenbroucke. La mención pasa a ser L'alcool nuit a la sante en toda publicidad de una bebida que contiene alcohol, se prohíbe la publicidad en medios cuya audiencia tenga al menos un 30 por ciento de menores, y desaparece el alcohol repartido gratis con una revista o una suscripción.

Las reglas de audiencia son la parte menos discutida. Radio, televisión incluido el streaming, medios digitales y prensa escrita dirigidos principalmente a menores caen bajo la prohibición, y también los influencers cuyos seguidores son mayoritariamente menores. La cifra del 30 por ciento no es nueva en la práctica belga: el mismo umbral, con la misma definición de público menor de edad, ya figura en el artículo 12.2 del convenio de 2024 que el decreto está concebido para desplazar.

El capítulo promocional es más estrecho de lo que sugerían los titulares. Termina la distribución gratuita de alcohol con una revista o al comprar una suscripción, y también la oferta de alcohol al comprar otros productos. Las promociones del tipo dos más uno gratis sobre bebidas alcohólicas siguen permitidas, las degustaciones siguen permitidas, y una copa servida in situ en una inauguración, una jornada de puertas abiertas, una recepción de año nuevo, una feria o un festival sigue permitida. El Gobierno ha previsto un plazo largo: las medidas se aplican un año después de la publicación del real decreto.

¿Qué instrumento jurídico sostiene la reforma y lo vota el Parlamento?

Un real decreto, y no. El proyecto se apoya en el artículo 7 apartado 2 de la ley de 24 de enero de 1977 relativa a la protección de la salud de los consumidores en materia de alimentos y otros productos, que ya habilita al ejecutivo para regular en este campo. Un real decreto lo adopta el Gobierno, lo firma el Rey y se publica en el Moniteur belge. Los diputados federales pueden interpelar sobre él y lo hicieron, y el ministro de Sanidad debía explicarse ante ellos a finales de septiembre de 2026, pero se trata de control político y no de la vía de adopción.

Lo que el decreto sustituye tampoco es una ley. La publicidad belga del alcohol se rige por convenios de corregulación sucesivos, el más reciente firmado el 9 de octubre de 2024 y que sustituye al convenio de 25 de enero de 2013 entre los Cerveceros Belgas, Vinum Et Spiritus, la federación del comercio Comeos, el consejo de la publicidad y las tres federaciones de hostelería. El control corresponde al Jury d'Ethique Publicitaire, cuya tarifa es precisa y modesta: cincuenta euros a tanto alzado por ausencia del eslogan educativo o incumplimiento de sus condiciones de presentación, mil euros por cada día de incumplimiento de una decisión y hasta diez mil euros desde la segunda infracción en un mismo año.

Ese contraste es la sustancia de la reforma. Trasladar la advertencia de un convenio privado a un real decreto cambia quién escribe la frase, quién la hace cumplir y cuál es la sanción: las infracciones se investigarían y sancionarían conforme a los artículos 11 a 19 de la ley de 1977 y no por un jurado sectorial. El preámbulo del texto notificado ancla la iniciativa en la estrategia interfederal en materia de uso nocivo de alcohol 2023-2025 de 29 de marzo de 2023.

¿Contiene el propio proyecto la frase sobre el alcohol que perjudica la salud?

No la contiene. Es el detalle casi ausente de la cobertura. El artículo 7 del texto notificado se limita a establecer que toda publicidad de una bebida que contiene alcohol menciona un mensaje de información sanitaria cuyo contenido y forma define el ministro, y que queda prohibido cualquier otro mensaje sanitario, eslogan educativo o similar. La frase célebre vive en el comunicado del Gobierno y en el acuerdo de gobierno, no en el artículo que crea la obligación.

El segundo miembro del artículo 7 es el más cortante. Al autorizar solo los mensajes definidos por el ministro y prohibir cualquier otro mensaje sanitario o eslogan educativo, el decreto no cambiaría únicamente el texto de la advertencia: retiraría al sector la facultad de colocar un texto propio, incluido aquel al que el convenio de 2024 obliga a sus firmantes. Una corregulación privada y un real decreto apuntarían en direcciones opuestas sobre la misma franja, al pie del mismo anuncio.

La lista de excepciones publicadas merece lectura atenta, porque muestra dónde trazaron los redactores los bordes. La advertencia no sería obligatoria en las etiquetas ni en los envases. No se aplicaría a los objetos de decoración y accesorios como la cristalería de marca o los rótulos luminosos, ni a los demás productos sin alcohol que llevan la marca, siendo el queso el ejemplo que eligió el propio gabinete del ministro. Otra excepción cubre la marca empleada únicamente para denominar un acontecimiento o una competición, o para patrocinar su organización.

Botellas de cerveza vistas desde arriba sobre superficie oscura

El umbral de aplicación se fija en 0,5 por ciento vol tanto en el convenio como en el proyecto.

¿Por qué deja la reforma las bebidas sin alcohol fuera de su ámbito?

Por una definición, no por una decisión política sobre la categoría. El artículo 1 del proyecto notificado define la bebida que contiene alcohol como aquella cuyo porcentaje de alcohol supera el 0,5 por ciento en volumen. El convenio de 9 de octubre de 2024 emplea la misma cifra en su artículo 1.2. Una cerveza de 0,0 o de 0,4 por ciento no es, por tanto, una bebida que contiene alcohol para ninguno de los dos instrumentos, y a su publicidad no se le impone ningún mensaje de información sanitaria.

De ahí se siguen dos consecuencias que tiran en sentido contrario. La publicidad de una cerveza sin alcohol no llevaría advertencia estatal alguna mientras la cerveza ordinaria de la misma fábrica sí la llevaría, y esa es la asimetría que la reforma crea sin nombrarla nunca. Al mismo tiempo, como el decreto no se aplica, tampoco se aplica su prohibición de cualquier otro mensaje sanitario: la restricción que silenciaría los textos voluntarios en la publicidad incluida en el ámbito deja intacta la que queda fuera. Ese umbral de 0,5 por ciento es el mismo que gobierna las palabras de la botella, tratado en la guía sobre sin alcohol, 0,0 y bajo en alcohol.

Queda una zona gris, y es real más que retórica. El artículo 1 del proyecto define la publicidad como toda comunicación que tenga por finalidad directa o indirecta promover la notoriedad de la marca o la venta de bebidas que contienen alcohol, y precisa que colocar la marca o el logotipo se considera igualmente publicidad. Cuando una línea sin alcohol comparte marca con cervezas alcohólicas, la cuestión de a qué lado de la línea cae un anuncio concreto no queda resuelta por el texto. Italia planteó precisamente esa indeterminación en el procedimiento europeo descrito más abajo.

¿Qué publicaron los cerveceros belgas en la prensa y qué dicen sus cifras?

Una carta abierta y páginas enteras, en la última semana de agosto de 2026. La Federación de cerveceros belgas publicó una carta que denuncia el modo en que el Gobierno federal conduce su política contra el alcohol y la estigmatización de los bebedores moderados. Un centenar de cerveceros y unos mil otros actores del sector la respaldaron, y la federación contó 1.500 firmantes en total, entre ellos responsables de organizaciones patronales, políticos y cocineros. La campaña la llevó AB InBev, cuya sede está en Lovaina (Bélgica).

La página de prensa mostraba a una mujer y un hombre sentados frente a frente, sonrientes, dos vasos de cerveza al alcance, bajo una sola línea: En quoi ces moments posent-ils probleme?, en qué son un problema estos momentos. El texto que seguía sostenía que la nueva mención ya no distingue el consumo abusivo del responsable, y que al adoptar el decreto Bélgica se convertiría en uno de los primeros países del mundo en designar explícitamente la cerveza como nociva. Krishan Maudgal, director de la federación, calificó la advertencia de paternalismo y considera que corre el riesgo de culpabilizar a personas ya conscientes de los peligros de un consumo abusivo.

Las cifras que aporta el sector son verificables y cortan en ambos sentidos. El consumo de cerveza en Bélgica ha caído casi un 40 por ciento en los últimos 25 a 30 años, y la proporción de belgas que beben alcohol a diario se ha reducido a la mitad en una década, del 14,2 al 7,7 por ciento, el nivel más bajo en más de veinte años. El informe anual de la federación, publicado en junio de 2026, registra un consumo total en retroceso del 3,2 por ciento hasta 6,2 millones de hectolitros en 2025, con la hostelería en menos 4,1 por ciento y la gran distribución en menos 2,6 por ciento. Maudgal dice representar 132 fábricas que suman el 90 por ciento del volumen producido, en un país que conserva 395, con unos 7.000 empleos directos y una inversión de 213 millones de euros en 2025 frente a 178 millones el año anterior.

El mismo informe contiene la única línea orientada al alza. Los volúmenes de cervezas de menos de 0,5 por ciento de alcohol crecieron un 32 por ciento en 2025 respecto a 2024. Junto a las cervezas de bajo contenido hasta el 3,5 por ciento, el conjunto avanzó un 17 por ciento y alcanza ya el 6,5 por ciento de cuota de mercado. De unas 1.600 cervezas distintas disponibles en Bélgica, alrededor de 120 son sin alcohol. El alcohólogo belga Martin de Duve, que dirige una asociación de prevención, lee la campaña de prensa sobre ese fondo, considera la medida en sí muy limitada y observa que beber bebidas sin alcohol en una salida nocturna se ha vuelto más aceptable socialmente.

ElementoConvenio de 9 de octubre de 2024 (vigente)Proyecto de real decreto notificado
Naturaleza del instrumentoCorregulación firmada por el sector, controlada por el jurado publicitarioReal decreto basado en la ley de 24 de enero de 1977, artículo 7 apartado 2
Texto de la advertenciaFijado en el anexo B: el abuso de alcohol perjudica la salud, en francés y neerlandésAusente del texto, contenido y forma remitidos al ministro, prohibido cualquier otro texto
Umbral de aplicaciónBebidas por encima de 0,5 por ciento vol (artículo 1.2)Bebidas por encima de 0,5 por ciento vol (artículo 1)
Regla del público menorProhibición desde el 30 por ciento de menores en la audiencia (artículo 12.2)Prohibición en medios dirigidos principalmente a menores, umbral del 30 por ciento anunciado
Sanción por advertencia ausenteCincuenta euros a tanto alzado al jurado, hasta diez mil en caso de reincidencia anualInvestigada y sancionada según los artículos 11 a 19 de la ley de 1977
Envases y etiquetasEl anexo B regula solo los soportes publicitariosAdvertencia no obligatoria en etiquetas ni envases

¿Qué ocurrió cuando el proyecto llegó a la Comisión Europea?

Atrajo un dictamen circunstanciado de Italia, la objeción formal más fuerte que permite el procedimiento. Conforme a la Directiva (UE) 2015/1535, un Estado miembro que prepara una reglamentación técnica debe notificarla a la Comisión y suspender su adopción durante un plazo de statu quo. El ministerio belga de Sanidad notificó el proyecto el 19 de enero de 2024 con la referencia 2024/0032/BE. La Comisión recibió el dictamen circunstanciado italiano el 17 de abril de 2024, lo que prolongó el statu quo hasta el 22 de julio de 2024.

La objeción italiana apuntaba al artículo 7 y a la definición de publicidad. Sobre el artículo 7, los ministerios italianos sostuvieron que remitir el contenido y la forma del mensaje sanitario a un acto ministerial posterior hace indeterminada la norma notificada, crea incertidumbre jurídica para los operadores e impide toda apreciación de la proporcionalidad o de la base científica de la advertencia. Sobre la definición, sostuvieron que un texto que abarca todo lo que promueve la notoriedad de una marca, incluida la colocación de la marca o del logotipo, es tan amplio que deja de estar claro qué entra en su ámbito, y que si las etiquetas quedaran incluidas el resultado equivaldría a una medida de efecto equivalente a una restricción cuantitativa conforme al artículo 34 del Tratado.

El tercer argumento italiano era de calendario y no de redacción. La Comisión anunció en 2021, en su plan europeo de lucha contra el cáncer, su intención de abordar las advertencias sanitarias en las bebidas alcohólicas, y el Parlamento Europeo pidió en febrero de 2022 un mejor etiquetado de esas bebidas. La posición italiana era que los Estados miembros deberían abstenerse de legislar unilateralmente sobre una materia ya sometida a actividad reguladora europea. Bélgica no retiró el expediente: a 26 de agosto de 2026 el proyecto estaba de nuevo notificado a los Estados miembros, que tenían hasta el 30 de septiembre de 2026 para formular observaciones.

¿En qué punto está el expediente a finales de septiembre de 2026?

Aprobado por el Gobierno, notificado en Europa, discutido en público y aún sin publicar. El Consejo de Ministros acordó el proyecto el 27 de marzo de 2026. El texto notificado conserva huecos donde irán el dictamen del Inspector de Finanzas y el del Consejo de Estado, lo que lo sitúa en fase de proyecto y no de definitivo. La ventana europea de observaciones corría hasta el 30 de septiembre de 2026, y el ministro de Sanidad estaba esperado ante el Parlamento federal esa misma semana.

Los argumentos del otro lado también están documentados. El Consejo superior de la salud aboga por una prohibición total de la publicidad del alcohol y por la información más completa posible en botellas y latas; su dictamen de 2024 recogía que los eslóganes que la industria empleaba entonces no insisten lo suficiente en los peligros inherentes al consumo de alcohol e incluso mantienen la confusión. La Organización Mundial de la Salud sostiene que el alcohol aumenta el riesgo de varios cánceres, entre ellos mama, hígado e intestino, y que no existe un nivel de consumo sin peligro para la salud. En octubre de 2025 el diario económico De Tijd informó de una presión sistemática del lobby del alcohol sobre la política sanitaria belga, y el centro flamenco de expertos en alcohol y otras drogas pidió al Gobierno no retrasar más la advertencia.

Queda una fecha que el expediente no eligió. La cultura cervecera en Bélgica quedó inscrita en la lista representativa del patrimonio cultural inmaterial de la humanidad de la Unesco el 30 de noviembre de 2016, en la sesión del comité celebrada en Adís Abeba (Etiopía), y la inscripción alcanza su décimo aniversario en el otoño de 2026. El órgano de evaluación había destacado, entre los motivos de la inscripción, las medidas adoptadas en Bélgica contra el consumo excesivo de alcohol. La reforma hoy en discusión sería una de ellas.

¿Qué advertencia figura hoy en la publicidad belga del alcohol?

L'abus d'alcool nuit a la sante en francés y Alcoholmisbruik schaadt de gezondheid en neerlandés. La frase procede del anexo B del convenio en materia de publicidad y comercialización de bebidas que contienen alcohol de 9 de octubre de 2024, firmado por los Cerveceros Belgas, Vinum Et Spiritus, la federación del comercio Comeos, el consejo de la publicidad y las tres federaciones de hostelería. El mismo anexo fija su tipografía: Open Sans, en la parte inferior del anuncio, a todo lo ancho, sobre fondo contrastado, con un mínimo de 8 mm en una página A4 completa.

¿Vota el Parlamento belga esta nueva advertencia?

No. El instrumento es un real decreto, adoptado por el Gobierno sobre la base del artículo 7 apartado 2 de la ley de 24 de enero de 1977 relativa a la protección de la salud de los consumidores. El Consejo de Ministros dio luz verde el 27 de marzo de 2026. Diputados federales han interpelado sobre el expediente y el ministro de Sanidad estaba esperado ante ellos a finales de septiembre de 2026, pero ese control político no es la vía de adopción.

¿Tendrá que llevar la advertencia la publicidad de una cerveza sin alcohol?

Según el texto notificado, no. El artículo 1 del proyecto define la bebida que contiene alcohol como aquella cuyo grado supera el 0,5 por ciento en volumen, el mismo umbral que emplea el convenio de 2024. Una cerveza de 0,0 o de 0,4 por ciento queda por tanto enteramente fuera del ámbito del decreto y a su publicidad no se le impone ningún mensaje sanitario. El Gobierno belga anunció además que la advertencia no se aplicará ni a los productos sin alcohol vinculados a la marca ni a accesorios como vasos y rótulos luminosos.

¿Deberá aparecer la advertencia en botellas y latas?

No. El Gobierno belga indicó, al aprobar el proyecto, que la advertencia no es obligatoria en las etiquetas ni en los envases, lo que mantiene la reforma dentro del derecho de la publicidad y no del etiquetado alimentario. Las excepciones anunciadas cubren también los objetos de decoración y accesorios, los demás productos sin alcohol que llevan la marca, y los casos en que un nombre de marca sirve únicamente para denominar o patrocinar un acontecimiento o una competición.

Fuentes

  • Bélgica, proyecto de real decreto relativo a la publicidad de bebidas que contienen alcohol, texto notificado a la Comisión Europea al amparo de la Directiva (UE) 2015/1535 con la referencia 2024/0032/BE. El artículo 1 define la publicidad y fija el ámbito en las bebidas por encima del 0,5 por ciento en volumen; el artículo 6 regula la distribución gratuita; el artículo 7 impone un mensaje de información sanitaria cuyo contenido y forma define el ministro y prohíbe cualquier otro mensaje sanitario o eslogan educativo; el artículo 8 remite las sanciones a los artículos 11 a 19 de la ley de 24 de enero de 1977. El preámbulo invoca el artículo 7 apartado 2 de esa ley y la estrategia interfederal en materia de uso nocivo de alcohol 2023-2025 de 29 de marzo de 2023.
  • Frank Vandenbroucke, ministro de Asuntos Sociales y Sanidad Pública, comunicación de 27 de marzo de 2026 sobre la aprobación en Consejo de Ministros: nueva mención en toda la publicidad, umbral del 30 por ciento de menores en la audiencia también para los influencers, fin del alcohol gratuito con revista o suscripción, mantenimiento de las promociones dos más uno y de las degustaciones, excepciones para etiquetas y envases, para objetos de decoración y accesorios como vasos y rótulos luminosos, para los demás productos sin alcohol vinculados a la marca como el queso y para las marcas que denominan o patrocinan un acontecimiento, y entrada en vigor un año después de la publicación. La misma fuente para el contexto sanitario: más de treinta enfermedades causadas directamente por un consumo excesivo, muertes relacionadas con el alcohol estimadas en el 3 por ciento del total en Bélgica, es decir más de diez al día, y un coste indirecto de 778 millones de euros medido para 2012.
  • Conseil de la Publicite, Convention en matiere de publicite et de commercialisation des boissons contenant de l'alcool, 9 de octubre de 2024. El artículo 1.2 fija el ámbito por encima del 0,5 por ciento en volumen; el artículo 12.2 define el público menor de edad en el 30 por ciento; los artículos 15 y 16 organizan el control por el jurado publicitario y sus tarifas de cincuenta euros, mil euros al día y diez mil euros; el anexo B fija el eslogan educativo en francés y neerlandés y su tipografía. El preámbulo precisa que este convenio sustituye al anterior, de 25 de enero de 2013.
  • Comisión Europea, TRIS, retransmisión de un dictamen circunstanciado de Italia sobre la notificación 2024/0032/BE, recibido el 17 de abril de 2024 y que prolonga el plazo de statu quo hasta el 22 de julio de 2024. El dictamen recuerda que Bélgica notificó la medida el 19 de enero de 2024 y cuestiona la indeterminación del artículo 7, la amplitud de la definición de publicidad, que en su opinión podría equivaler a una medida de efecto equivalente a una restricción cuantitativa conforme al artículo 34 del Tratado, y la acción nacional unilateral en una materia cubierta por actividad reguladora europea, citando el anuncio de la Comisión de 2021 en el plan europeo de lucha contra el cáncer y la resolución del Parlamento Europeo de 16 de febrero de 2022 sobre el refuerzo de Europa en la lucha contra el cáncer.
  • VRT NWS, Les brasseurs belges s'opposent au slogan L'alcool nuit a la sante, par le biais d'une campagne dans les journaux, 26 de agosto de 2026 (Anne Francois, Belga): la carta abierta y sus 1.500 firmantes, un centenar de cerveceros y unos mil otros actores del sector, el acuerdo del Consejo de Ministros de 27 de marzo de 2026, la afirmación de que Bélgica se convertiría en uno de los primeros países en designar explícitamente la cerveza como nociva, la proporción de bebedores diarios del 14,2 al 7,7 por ciento en diez años, unos 7.000 empleos directos y más de 170 millones de euros de impuestos especiales sobre la cerveza, y la notificación del proyecto a los Estados miembros con observaciones hasta el 30 de septiembre.
  • AFP, L'alcool nuit a la sante, l'avertissement qui deplait aux brasseurs belges, 25 de septiembre de 2026: la campaña llevada por AB InBev con sede en Lovaina, la línea de prensa En quoi ces moments posent-ils probleme, Krishan Maudgal sobre el paternalismo y sobre las 132 fábricas y el 90 por ciento del volumen que representa, la caída de casi el 40 por ciento del consumo belga de cerveza en 25 a 30 años, el expediente aún en debate en el Parlamento federal con el ministro esperado la semana siguiente, la posición del Consejo superior de la salud y su dictamen de 2024, la posición de la Organización Mundial de la Salud sobre el riesgo de cáncer y la ausencia de un umbral sin peligro, y las declaraciones del alcohólogo Martin de Duve.
  • Informe anual de los Cerveceros Belgas, recogido por Belga el 17 de junio de 2026: consumo total de cerveza en Bélgica en retroceso del 3,2 por ciento hasta 6,2 millones de hectolitros en 2025, hostelería en menos 4,1 por ciento y gran distribución en menos 2,6 por ciento, exportaciones de 14,4 millones de hectolitros con destinos fuera de la Unión Europea en retroceso del 14 por ciento hasta 1,8 millones, volúmenes de cervezas de menos de 0,5 por ciento de alcohol al alza un 32 por ciento, cervezas de bajo contenido hasta el 3,5 por ciento y cervezas sin alcohol en conjunto al alza un 17 por ciento con el 6,5 por ciento de cuota de mercado, unas 120 cervezas sin alcohol de alrededor de 1.600 disponibles, 395 fábricas subsistentes, inversiones de 213 millones de euros frente a 178 millones en 2024, y un sector que representa el 1 por ciento del producto interior bruto belga.
  • Unesco, lista representativa del patrimonio cultural inmaterial de la humanidad, La cultura cervecera en Bélgica, inscrita en 2016 en la undécima sesión del comité en Adís Abeba, decisión adoptada el 30 de noviembre de 2016.